Los cojos comenzarán a danzar...Eso es lo que necesita este país.
Nos hemos dado cuenta de que se han acabado los -heme aquí- entre el mismo pueblo de Dios.
Se acabó la pasión, porque pasión es pedir para que la gloria de Dios se darrame en todas las
naciones.
También se ha dejado de predicar el mensaje de la cruz, siendo este el más importante, puesto a que cuando suene la trompeta debemos estar listos, porque esa trompeta solamente los espirituales la pueden oír. Sólo aquellas vírgenes con aceite, o sea, con la unción del Espíritu Santo.
Debemos preguntarnos entonces ¿en cuál grupo de vírgenes estamos? ¿con aquellas que tienen la unción del Espíritu, o con aquellas que no?
El tiempo que Dios está preparando es poderoso. Él usará nuestras manos para sanar los enfermos, pero primero es necesario que seamos sinceros delante de Dios, porque a través de esa sinceridad somos liberados.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver la iniquidad con los milagros y el poder del Espíritu Santo?, pues
resulta que la iniquidad es lo que nos tiene atados para que no suceda el avivamiento. Si somos
libres de la iniquidad, el poder el Espíritu Santo fluye.
¿Cuántas personas han ido a un encuentro? Realmente son muchas, pero el problema está en que en muchas ocasiones, estas actividades quitan tan sólo las ramas...Pero el Espíritu Santo va más allá y arranca la raíz para que podamos ser plenos en Dios.
Gálatas 5:16-25
Estos versículos hablan sobre el deseo de la carne y los frutos del Espíritu. Y nos damos cuenta de que es más fácil practicar las características de la carne; es por esa razón que necesitamos el
poder del Espíritu Santo en nuestra vida, y para llegar a eso debemos ser una iglesia que adore
intensamente a Dios.
Cuando estamos llenos del Espíritu Santo no nos cansa adorar a Dios, incluso con la misma canción una y otra vez.
Necesitamos que sea transformada nuestra mente natural, porque estamos anhelando la gloria de Dios en este lugar, ya que el único que puede cambiar los balazos por gozo es el Espíritu Santo. Pero nosotros debemos ser los agentes de cambio, sin embargo todavía hay deseos de la carne que se nos manifiestan.
Si en la iglesia recibimos a una persona, no importa el estado en el cual se encuentre, eso no debe
ser obstáculo para aceptarla, pero debe notarse el cambio que el Espíritu Santo comienza a realizar en el corazón, de lo contrario la iglesia no está funcionando en el reino de Dios de la forma en la cual debería.
Pero ¿cómo Dios va a hacer algo en este lugar si no cambiamos? Todo tiene un orden y hay un precio que pagar. No podemos saltarnos en lo pequeño, la voluntad de Dios. ¿Por qué hay vecinos que no saben que somos cristianos? Porque no manifestamos la gloria de Dios en nuestra vida.
La iglesia no debe alcahuetear que una persona que no es nueva en Dios persista en el mismo pecado por años, porque es nuestra responsabilidad ante Dios. Sin embargo, en ocasiones la iglesia sí alcahuetea estas situaciones para que la gente no se vaya...Eso está mal.
Debemos entender que el pecado es agresivo y no respeta nada. Por lo tanto debemos ser agresivos contra el pecado. No tenemos que cederle el derecho legal al enemigo; y casi siempre el ser humano le cede ese derecho en un área específica.
Finalmente, por hoy, debemos entender un poco más sobre quién es nuestro enemigo, y los siguientes son algunos de los objetivos más relevantes que tienen los demonios:
1. Se oponen a Dios
2. Buscan destruir la creación
3. Hacer pecar al hombre a través de una influencia
4. Impedir la evangelización
5. Impedir que la oración llegue a Dios
6. Pelear contra los ángeles
7. Causar opresión y culpar
8. Poner duda e incredulidad
9. Poner oscuridad en la palabra para que el ser humano no la entienda
10. Quitar la riqueza natural
11. Quitar la vida, la salud, traer desastres a la tierra, quitar el gozo, la paz y la justicia de Dios.
Geovanny Solano V.

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